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LA TRADICION INICIATICA 
Y EL 
SENTIDO DE LA VIDA
 

 

 

 

 

 

                                                                                                  Dr.  Carlos Raitzin

 

 

 

Solo a los sabios contadlo

porque la masa se burla.

                                GOETHE

 

Si el hombre superior oye el TAO 

hace cuanto puede por practicarlo.

Si el hombre medio oye el TAO

a veces lo adopta y a veces no.

Si el hombre inferior oye el TAO

se reirá de él a carcajadas:

Si no riera no sería el TAO.

                                 LAO-TSE

          

Sin pasar por la puerta se pueden

conocer las sendas del mundo,

Sin mirar la ventana se pueden

conocer las sendas del cielo.

El hombre superior no mira 

y sin embargo ve,

No actúa y sin embargo cumple,

No parte y sin embargo llega.

                                      LAO-TSE

 

1. INTRODUCCION

  Como bien afirmaba René Guénon, en materia de TRADICION INICIATICA (o SAGRADA o UNÁNIME o UNIVERSAL o PEREMNE, que de todas estas formas se la denomina) nada cuentan ni prioridades, ni originalidades, ni personalidadesg.  Esto por supuesto es muy diferente de lo que ocurre en el mundo profano y desacralizado, donde  el  culto de la personalidad  o  ego inferior  (asuddha ahamkara en sánscrito) prima totalmente  sobre  la Sabiduría y la búsqueda de la VERDAD. 

  Nos proponemos en este artículo encarar un tema  tan interesante y preocupante como es el sentido de la vida humana desde el punto de vista de esta Tradición Universal Iniciática. Pero ello obliga desde luego a profundizar previamente en aspectos de esta para lograr una claridad plena en esta exposición.

  Para completar esta Introducción resulta imprescindible efectuar una aclararación importante.  Si bien nos apoyaremos muy frecuentemente en la Tradición hindú como forma particular y fuente de terminología, lo que aquí se expone tiene perfecta generalidad y es aplicable a todas las formas tradicionales genuinas, tanto las de Oriente como las de Occidente.  En materia de Tradición Iniciática no caben ni sectarismos ni discrepancias dogmáticas.  Esto marca otra diferencia esencial con  lo meramente religioso y exotérico.  Incluso diré desde ya  que la Iniciación es  de carácter UNIVERSAL,  dado que trasciende todo sectarismo, confesión o dogma particular.  Esa universalidad se traduce en AMOR y TOLERANCIA.  Vale la pena reflexionar sobre el hecho siguiente:  nadie puede  pertenecer simultáneamente a dos credos religiosos exotéricos pues la intolerancia  y la incompatibilidad  entre estos es muy grande. Pero no hay el menor inconveniente en pertenecer simultáneamente a dos Ordenes iniciáticas genuinas.  La concordancia de principios entre estas últimas es TOTAL.

 

2. TRADICION Y DHARMA

Conviene ante todo aclarar que la Tradición Universal Esotérica es  la esencia profunda y el sustrato común de todas las Escuelas Iniciáticas y el origen mediato y remoto de todas las religiones importantes  del mundo. Por supuesto a los sectarios no les resulta ni fácil ni agradable aceptar tal unidad de base: la separatividad y el fanatismo priman en el mundo.

  Pero  debe tenerse en cuenta que lo que se separa en el llano se une en las cumbres en materia de espiritualidad.   La Tradición  no se origina en dogmas, los que generalmente son fabulaciones puramente humanas, sino que debe buscarse su raíz en un nivel supra-humano. Este nivel es la experiencia metafísica de los Grandes Seres que nos preceden en el bien llamado Sendero  de Retorno.  Su realidad se hace evidente cuando comparamos doctrinas y simbolismos que se hallan por doquier en el mundo, entre las más diferentes culturas y civilizaciones y en las más  diversas épocas. Esta tradición se reviste de ropajes distintos de acuerdo a las cambiantes  costumbres,  tiempos y circunstancias.  Estos ropajes  externos hacen a rituales, símbolos, devociones y dogmas pero no tocan ni por un instante lo más recóndito que es el núcleo esotérico de cada Enseñanza,  religión o escuela.  Causa asombro cuando uno descubre  en los Libros Sagrados de las distintas formas tradicionales particulares trazas inequívocas y huellas patentes de esta Enseñanza Iniciática Tradicional.  

 

  Huellas todas estas que son  el resultado claro  de conexiones ocultas que siempre existieron y existirán entre los Seres de mayor elevación espiritual.  Esta Unión y nexo era denominada antaño “LA  CADENA AUREA DE LOS HIJOS DE HERMES  pero el mundo de hoy,  desacralizado y profano a más de totalmente sumergido en un degradante materialismo,  rechaza casi con horror tales cosas. Aceptarlas supondría que se derrumbara de inmediato toda su falsa escala de valores y sus ídolos que caricaturizan la virtud, la devoción, la fraternidad  y, en suma, toda la verdadera espiritualidad.

  No podemos aquí extendernos sobre tan interesante asunto, él que sin duda causará horror y escándalo entre los que se aferran fanáticamente a sus dogmas particulares. Nos remitimos para abundantísima ilustración al respecto a la obra de René Guénon y sus continuadores.   Guénon ha sido el guía más perfecto que ha dado el Occidente en cuanto al conocimiento de esta Tradición y no caben  excusas para no leerlo. Sin embargo cuando todavía existía ese engendro de la intolerancia que era el Index romano figuraba  en este “René Guénon: Opera omnia”. 

  La Tradición basa y centra toda su enseñanza en la  noción de Dharma. Resulta inevitable usar este término sánscrito  pues no existe infortunadamente un vocablo castellano que contenga todo su significado (y bueno sería poder acuñarlo).  Se traduce Dharma en forma apresurada y desprolija como “Deber ético”o bien “Ley o Regla Moral” pero es mucho más que esto. Una definición más completa y satisfactoria es la siguiente: “DHARMA ES EL CONJUNTO DE MEDIOS CORRECTOS Y EFICACES, NECESARIOS Y TRASCENDENTES PARA ALCANZAR EL BIEN Y EVITAR EL MAL”.

NO HAY ESOTERISMO REAL POSIBLE SIN CONOCIMIENTO CABAL DEL DHARMA.  Lograr este Conocimiento no es cosa fácil pues supone la previa Iniciación.  Las versiones populares  que circulan en el mundo solo caricaturizan al verdadero Dharma.  Resulta  a veces triste  ver como quienes balbucean algo sobre Reencarnación  y Karma (nociones casi totalmente falsas en la forma que circulan en Occidente) pretenden ser esoteristas hechos y derechos e incluso se autoconsideran como iniciados. 

  El Dharma implica y contiene no solo reglas de conducta sino, además,  DISCIPLINAS ESPIRITUALES que resultan  de ejecución  indispensable para los aspirantes. Estas disciplinas son en general muy DIFERENTES de las que circulan libremente por el mundo. Y resulta a menudo triste ver como lo genuino es a menudo rechazado por aspirantes ignorantes y soberbios que siguen a pseudo-maestros o prefieren sus lecturas a las Enseñanzas de auténticas Escuelas Iniciáticas.  Vale la pena, por ejemplo, decir algo aquí sobre el Karma.  Es totalmente falso que el dolor y la pena sean necesariamente consecuencia de acciones anteriores incorrectas como afirman quienes desconocen la Tradición.  Las más de las veces esos dolores y penas llegan a nosotros como medio poderoso y necesario de purificación. De hecho el Espíritu en nosotros, la Chispa Divina que nos dá la vida  es purísimo pero  la mente y el cuerpo generalmente no lo son  y requieren en consecuencia de un proceso purificatorio para que irradie a través de ellos la Luz Radiante del Atman o CHISPA DIVINA EN NOSOTROS.

  El Maestro Sri Anantram nos escribía en una carta que en lo espiritual y sutil las consecuencias del error son mucho más difíciles de detectar y desterrar que en el campo profano y material. En este último campo es comparativamente simple llegar a lo verdadero. Pero en lo espiritual el ego inferior se aferra a nociones erróneas y la vanidad nos impide muy a menudo comprender que debemos rectificarnos y comenzar de nuevo.

  Pero que es la Verdad?  Cuando se lo preguntaron a Gautama Buddha se limitó a levantar una flor y sonreír. Cuando Pilatos le hace esta misma pregunta a Jesús, El no respondió.  Y es que la VERDAD no es  cosa transferible  y ni siquiera alcanzable por el solo esfuerzo propio.  Es  un Poder más alto el que decide quien la alcanza y ese Poder no es injusto, aún cuando no lo comprendamos.  Luego solo queda  como camino (no como  medio) para nosotros la devoción, el esfuerzo y la humildad. NO EXISTEN RECETAS MAGICAS QUE PUEDAN SUPLIR A  TODAS Y CADA UNA DE ESTAS TRES COMPONENTES.  Prometer tales recetas es DESHONESTO y supone malas consecuencias para quien así procede.

  Lo que la Tradición afirma y enseña es que la Verdad está en nosotros y que hay que recorrer una Senda  para llegar a ella. Esa senda  consiste básicamente en la espiritualización progresiva de la existencia.  Baste esto por ahora como introducción pues luego agregaremos más detalles y precisiones al respecto.

   La TRADICION nos da las respuestas que necesitamos en el grado y medida en que cada uno puede captarlas.  En esto la Ley es severa  e ineludible:  “pues tienen ojos y no ven, tienen oídos y no oyen”. No se puede escapar a esto sino ascendiendo en la escala, vale decir espiritualizando la existencia.  Nótese que evito con cuidado decir el frecuente disparate de “evolucionando espiritualmente”.  Es un error decir esto pues evolución es algo propio de lo temporal y contingente y el espíritu es algo atemporal pues mora en lo Eterno e Informal (es decir más allá de las formas). Y cabe decir más: el ser humano cuando recorre el Sendero Espiritual debe no transformarse sino TRANSMUTARSE. En efecto, transformación significa un cambio superficial que toca a la forma externa pero no a la esencia.  Y TRANSMUTACION supone un  cambio interior profundo  que hace a la esencia para que nazca verdaderamente en nosotros algo que es más que humano.

  El buscador de la Verdad, al tomar conciencia de  las realidades de la  existencia,  no solo se pregunta respecto de la esencia de lo que busca sino que hacer para llegar  a esa Verdad tan ansiada. Y no  se le puede contestar con dogmas ni fanatismos sino solo con Principios.  Estos son eternos y lo guiarán hacia la Meta pero, repetimos, no son dogmáticos o pertenecientes a un credo en particular.  Para la Tradición y sus genuinos seguidores  el proselitismo y la fanatización dogmática propia y ajena son cosas innobles e inferiores y que deben ser evitadas.  

 

 Por el contrario los verdaderos Maestros aspiran a que el discípulo adopte una actitud tan universal y abierta como sea posible, sin pizca de intolerancia, separatividad y prejuicio.  El  Amor Universal e impersonal hacía todos los seres  es la primera nota distintiva del verdadero discípulo.

  

  Sin ese amor todo lo demás es fantasía y autoengaño cuando no encubre en realidad algo mucho peor. Incluso  si falta amor al prójimo no cabe hablar de espiritualidad ni de devoción.  San Juan Crisóstomo lo dijo magnificamente: “El que dice que ama a Dios  y no ama a su prójimo es un mentiroso. Pues como va a amar lo que no ve si no ama lo que ve?"

 Desgraciadamente a los buscadores de la Verdad  se los engaña miserablemente.  Por doquier pululan los mercaderes ávidos de dinero que acechan a los incautos. Para comprobar esto  basta ojear no pocas revistas y periódicos, cargados de avisos-promesa que solo aspiran ...al dinero de los incautos.  Como discernir entre tal oferta que es de valor y que es falsedad?  Daremos criterios prácticos para ello:  todo camino espiritual que se publicita es falso, todo proselitismo  revela ambición tanto espiritual como material. La verdadera espiritualidad no se exhibe, se irradia y, por sobre todo, no se vende. 

   El aspirante requiere en consecuencia de un criterio seguro que le impida caer en el engaño. Y ese criterio existe y ha sido señalado por incontables Maestros y autores: es seguir la auténtica 

VIA INICIATICA TRADICIONAL.  

  Como afirma Guénon (guía seguro en esto) lo que no cae dentro de lo iniciático y tradicional no es más que engaño y fantasía personal cuando no encubre algo muchísimo más bajo y siniestro.

  Así resulta que todas las excentricidades, locuras y aún perversiones que hoy circulan y prosperan  (ángeles, velas, reiki y otras cosas cien veces peores...) no pasan de ser  anomalías que, en el mejor de los casos, conducen a  formas de devoción que no rebasan el nivel de lo exotérico y religioso.

  A esta altura es fundamental efectuar una aclaración que resulta imprescindible en este mundo moderno totalmente desviado de los valores y alejado de la auténtica espiritualidad.  Me refiero a la trágica confusión entre lo psíquico y lo espiritual, ya magistralmente denunciada por René Guénon. Llega tan hondo la perversión de la noción de espiritualidad que hoy en día continuamente se pretende hallar valores espirituales donde hay psíquismo o aún solamente hedonismo.  Así es frecuente oir tonterías tales como esta: “Esa señora es muy espiritual pues es vidente y lee la borra del café”. O bien esta otra necedad mayor aún:  “todos los que tienen precogniciones son seres muy evolucionados”. Olvidan los que así opinan que el psíquismo en cualquier forma es algo que se halla al nivel de lo puramente emocional y que, por ende,  desde una perspectiva espiritual se halla en peldaño incluso muy inferior a lo religioso.  

  Pero no paran con lo anterior los desatinos. Incluso es frecuente hallar a señores que afirman muy orondos cosas tales como: “Yo soy muy espiritual. Despues de comer y beber bien me deleita escuchar buena música clásica y luego dormirme una siesta”.  Esto último es hedonismo puro y simple y, desde luego, todos estos ejemplares se hallarían fuera de lugar en una Orden Iniciática donde se cometiera la torpeza de admitirlos.  Y no dejemos de mencionar que actividades esencialmente peligrosas para sus cultores como son el espiritismo y el Tarot son considerados muestras de espiritualidad por un sinnúmero de confundidos.

  Por todo lo anterior, cuando se trata de elegir una escuela o camino lo seguro, lógico y correcto es asegurarse de que en realidad  se encuadra plenamente en la Tradición y tras ella hay un linaje iniciático real. Todo lo demás es fantasía, engaño, negocio o...esconde peligros y bajezas mucho mayores.

3. LA INICIACION Y LA DEVOCION

 Y aquí llegamos a un punto clave.  Lo religioso  en todas sus formas y todas las religiones merecen estima cuando se practican con devoción sincera y sus seguidores respetan y aman a quienes no las practican, pero hay que decir algo muy preciso al respecto de todas ellas.

 Lo religioso y lo místico (o VIA PASIVA) se hallan por su propia naturaleza en un orden de cosas muy inferior a lo Iniciático  (o VIA ACTIVA).  Sobre esto nos hemos extendido en numerosos trabajos y conferencias.

  Es indispensable mencionar a lo místico junto a lo religioso pues el misticismo es la culminación natural de la actitud devocional propia de las religiones y no va más lejos.  Confundir lo místico con lo iniciático es  totalmente erróneo pues equivale a desconocer totalmente la naturaleza de las cosas. Quienes así yerran demuestran no haber rebasado nunca lo meramente exotérico, no importa cuales sean los títulos que se autoadjudiquen...

  Debe, eso sí, enfatizarse que la devoción es  absolutamente necesaria en el Sendero Espiritual pero solamente como condición previa.  Lo que se requiere inmediatamente después lo veremos en lo que sigue.

  Lo religioso es bueno a condición de que, como se dijo, sea auténtico, serio y tolerante.  Pero eso no es el caso usual.  Normalmente las religiones no unen a los hombres con Dios sino únicamente a los hombres entre sí y en contra de otros grupos humanos.  La espiritualidad de sus ministros y seguidores resulta así muy poca y pobre cosa. Desde luego el problema se halla en las religiones organizadas. Bien decía Ernest Renán que “una religión es una secta que ha prosperado”.  Y hay algo mejor aún. Dicen que Dios le reveló la Verdad a unos pocos hombres. Luego vino el diablo y dijo: “yo les voy a organizar todo esto y se llamará religión”.  Es un espectáculo tan grotesco como trágico el ver como  los ministros de cada religión siembran encubiertamente el odio entre su feligresía hacia los seres que adoran a Dios de otra forma.  Esto revela la bajeza de tales personas y lo poco elevado de su estado interior y de su prédica. Por ejemplo entre cristianos, judíos y musulmanes han corrido y siguen corriendo ríos de sangre aún cuando esas tres religiones adoran a sabiendas al mismo Dios. Realmente no es esto como para seguirlas o tomarlas de ejemplo de espiritualidad, si bien en ellas aparecen individuos aislados que poseen méritos en tal sentido.

  A esta altura resulta imprescindible aclarar en términos lo más precisos posibles que es una Iniciación  en su doble aspecto de diksha  y de rahasya.  Una  Iniciación es, en primer lugar o aspecto,  la transmisión de una influencia espiritual.  A esto se le denomina DIKSHA.  

 

 Esta transmisión espiritual tiene efectos muy definidos e importantes a nivel de transmutación interna si el recipiendario se ajusta al Dharma (cosa que luego explicaremos) y realiza sus disciplinas espirituales.  Precisamente sobre estas disciplinas versa el segundo aspecto o componente de la Iniciación, al que se denomina Rahasya (o Secreto).  En esta segunda parte le son comunicadas al aspirante doctrinas y disciplinas que debe guardar bajo juramento solemne únicamente para sí mismo.  En algunas Ordenes Iniciáticas se comunican también signos de reconocimiento para los miembros iniciados, Esto se debe a que debido a la intolerancia religiosa muchas veces los iniciados han perecido o sufrido otros graves males cuando despertó  la vorágine del fanatismo.

  Bien entendido, ser iniciado no implica que el proceso de elevación interior haya culminado y terminado. Tras recibir la Iniciación comienza un período de pruebas y esfuerzos ( y a veces antes de recibirla).  Por otro lado, las Iniciaciones son graduales y progresivas, completándose en muchos niveles, los que generalmente demandan años.  El mundo moderno, que aspira lograr todo en veinticuatro horas en base a fórmulas prácticas y recetas hechas, difícilmente puede comprender un esfuerzo sostenido de esta naturaleza. Máxime cuando el no apunta ni a los bienes materiales, ni al poder ni al prestigio.  Tiene por supuesto que haber fuego en los verdaderos aspirantes y esto tal vez hace que ellos sean tan, tan pocos. La mayoría abrumadora no pasan de ser ilusos que se autoengañan y engañan a otros a sabiendas o no.

  Y así aparece la diferencia esencial entre la VIA PASIVA (místico-religiosa) y la VIA ACTIVA ( o Iniciática).  Esa diferencia es la Iniciación misma.  Y para alcanzarla es imprescindible, por lo normal,  el  ser aceptado en una de las muy pocas Ordenes Iniciáticas Tradicionales con filiación real que existen en nuestro medio. Es cierto y debe decirse que en casos rarísimos los aspirantes han alcanzado Iniciaciones internas espontáneas  (apertura de Chakras como en el caso de Santa Rosa de Lima) o bien han sido iniciados por Maestros sutiles.  En realidad nunca es posible saber con certeza en que medida la componente iniciática propiamente dicha estuvo ausente.  

 

  Conocemos unos poquísimos ejemplos en tal sentido pero no es seguro ni prudente esperar se produzcan con uno mismo tales cosas. La inmensa mayoría de las historias  de ese tipo que circulan no pasan de ser patrañas lamentables. Por todo ello la etapa místico-religiosa debe considerarse simplemente como preparatoria para recorrer luego senderos y estados mucho más elevados.

SIN INICIACION REAL PREVIA( no simbólica) NO HAY VIA INICIATICA POSIBLE.  Y  esto supone recibir la Iniciación de quien la haya recibido previamente y esté autorizado para transmitirla.

 Naturalmente esto conduce a la noción de linaje o genealogía  iniciática, donde cada miembro de ese linaje la  recibe y la transmite.  La primera pregunta  que surge es quien fue el primero  y  de donde la recibió él mismo.  La respuesta es que la Iniciación no tiene origen a nivel humano corriente sino que se origina en algún Maestro de la Jerarquía o más alto aún.  Por supuesto esto resulta inconcebible para la persona vulgar, materialista, racionalista y atea o al menos agnóstica. Pero justamente ese tipo de personas son las que no deben estar en una Orden Iniciática en tanto no alcancen estados interiores más elevados.  Cual sería la sorpresa y el escándalo para tales individuos si se les dijera (como es  el caso) que en los altos grados de una Orden Iniciática Tradicional se transmite una filiación que proviene del  LOGOS TERRESTRE mismo!  Y la sorpresa  continúa pues, como enseñan Rishis y Mahatmas, es el LOGOS TERRESTRE el único y verdadero Iniciador en todos los casos de Iniciación real.  El Iniciador externo, visible o invisible, solo actúa como canal o nexo.

 

4. LOS PEQUEÑOS MISTERIOS

 La Iniciación abre al aspirante la puerta de los  Pequeños Misterios  y lo enfrenta sucesivamente con los denominados Primer  y Segundo Guardianes del Umbral. Vale la pena ser claro y preciso al explicar todo esto pues se han escrito al respecto de estos asuntos innumerables fantasías y tonterías. Esto ha tenido como consecuencia desviar hacia el error a muchos espíritus débiles y mal preparados para la vida espiritual. 

 

  Sobre el Primer y Segundo Guardianes del Umbral han corrido ríos de tinta.  Muchos pretenden que estos son monstruos aterradores que aparecen ante el aspirante en un momento dado del tiempo. Típica en este sentido es la novela de Bulwer Lytton “Zanoni”, la que revela que el autor nada comprendió al respecto.  Mucho más sutil al respecto es la Tetralogía de Richard Wagner, con tema tomado de la antigua leyenda de los Nibelungos. En esta, el héroe Siegfried (Sigurd en otras versiones del ciclo de los Nibelungos) vence primero al dragón Pfafnir y luego al enano Alberich, quienes simbolizan respectivamente al Primer y Segundo Guardianes del Umbral.  Aclaremos esto pues vale la pena. 

 

  El Primer Guardián es  en realidad un monstruo pero...está dentro nuestro. Se lo representa a menudo como dragón y representa simbólicamente a nuestra naturaleza inferior que debe ser vencida y dominada.  De hecho el dragón es una representación idealizada y fantástica de los saurios prehistóricos. De ellos, nos guste o no, proviene y desciende zoológicamente el ser humano.  Y hay que vencer  a este dragón-saurio en nosotros y sus tendencias agresivas, egoístas, separativas y materialistas sublimando por entero a nuestra naturaleza. Esto por cierto, no es fácil.  De ahí la imagen de “bañarse en la sangre del dragón”.  Significa matar todas las bajas tendencias de nuestra naturaleza inferior lo cual, desde luego, supone gran dolor y esfuerzo.  

  El Segundo Guardián del Umbral es un símbolo de las dudas que asaltan al  novel Iniciado y lo torturan:  "Me habré equivocado?  Es este el correcto Sendero Espiritual?  No me condenaré e iré a parar al infierno?" y mil otras tonterías por el estilo.  Es el residuo de nuestro naturaleza inferior que, aliado con nuestros condicionamientos anteriores,  pugna por crear obstáculos para nuestra elevación espiritual.  En la Tetralogía wagneriana esto se halla simbolizado por el enano Alberich que se torna invisible con la capucha mágica y golpea a Siegfried. A menudo estos Guardianes del Umbral se corporizan en familiares y amigos  que hacen todo lo posible por hacernos desistir de nuestros esfuerzos para elevarnos interiormente.

  Los Pequeños Misterios comienzan con la Iniciación y el ingreso a una Orden Iniciática donde se desarrollará, como hemos dicho, un largo proceso de muchos años de disciplina espiritual. Esta incluye tanto rituales como otras técnicas que no es del caso mencionar aquí.  

  Solo dire que todas estas técnicas, rituales y disciplinas (de las cuales la central y principal es, sin duda, la meditación) tienen como único y principalísimo objetivo preparar al aspirante para la más alta Bienaventuranza, la  que consiste en el CONTACTO ÁTMICO.  Esto es tan esencial que puede decirse desde ya que si en una organización no se menciona y señala al menos implícitamente este asunto clave, podemos asegurar sin temor a equivocarnos que dicha organización no tiene de iniciático nada más que el nombre y las pretensiones.  Bueno será pues aclarar en que consiste este contacto, punto clave de la Tradición.  Se lo conoce también con otros  nombres en las diferentes formas tradicionales:  el Santo Grial, la Bienaventuranza e Iluminación Supremas, el satori pero todos estos vocablos  se refieren a un único  concepto que paso a detallar.  

 

  La Enseñanza Central de la Tradición es que la Esencia de la Vida en cada ser humano y en cada ser viviente es un fragmento o chispa de Dios.  Es  el Espíritu Purísimo que mora entronizado en la cámara etérica de nuestro corazón, radiante como millones de soles y que representa Supremos Existencia, Conocimiento y Dicha  (SAT-CHIT-ANANDA).

  Los aspirantes en sus disciplinas lo visualizan ya como un sol radiante ya como réplica en pequeño de su cuerpo físico (del tamaño de un dedo pulgar: Angushtamatra Purusha).

  La enseñanza de los Grandes Maestros Espirituales es que todos los seres humanos tenemos el deber y la obligación de adorar y honrar cada día en nosotros a Dios  presente en nuestro corazón. Esto es  parte fundamental del DHARMA,  concepto fundamental  al que ya nos hemos referido.      

  La chispa divina en nuestro corazón recibe diversos nombres. Los más frecuentes son ATMA (Morador) o bien ADI-ATMA (el Morador  Interno)  o bien JIVA que significa Prisionero.  De hecho este divino JIVA se halla prisionero de la  materia densa, que opaca su  Luz Radiante.  Es nuestro empeño y deber purificar esa materia  densa para que la Luz  del  ATMA pueda irradiar libremente en nosotros.

  A quien alcanza la Liberacíón (Mukti o Moksha como culminación de sus esfuerzos espirituales )  se lo denomina  JIVAN-MUKTA o prisionero liberado.

 

5. LOS GRANDES MISTERIOS

 Poco podremos decir aquí respecto de los Grandes Misterios por razones de espacio y, por sobre todo, de secreto. Dedicaré una próxima exposición  para pormenorizar detalladamente  temas que hacen a este asunto, como ser la constitución y funcionamiento de la Jerarquía Espiritual que gobierna el mundo y las más altas Iniciaciones.  Todos los detalles que daré han sido revelados por Maestros Espirituales de muy alto rango y difieren muy considerablemente de las fantasías absurdas de los teósofos y otros trasnochados.

  Solo mencionaré el hecho de que los Grandes Misterios en cuanto vivencia están reservados a los discípulos más elevados: se trata aquí del contacto personal con los Maestros de la Jerarquía y de las Iniciaciones que de ellos se reciben bajo el doble aspecto de transmisión espiritual y de enseñanza. Obviamente solo unos pocos de estos asuntos pueden ser tratados publicamente. Pero prometo  extenderme en el futuro sobre la constitución y funcionamiento visible e invisible de la Jerarquía como también sobre aspectos que hacen a las disciplinas espirituales y reglas de conducta de los aspirantes.

6. LIBERACION Y SALVACION

  Dos conceptos esencialmente diferentes que a menudo se confunden son los de liberación y salvación.  Lo que se denomina salvación por parte de las religiones nada tiene en realidad de eterno o de duración indefinida en el tiempo. Se trata simplemente de preparar en vida las mejores condiciones post-mortem para poder, al abandonar el presente cuerpo físico, transmigrar en la forma más conveniente y ventajosa para asegurar el ulterior progreso y elevación espiritual.

  Nótese cuidadosamente que nos referimos a transmigración y no a reencarnación. Este último es un concepto falso, característico de pseudo-iniciados y que no tiene cabida dentro de la realidad metafísica. Vale la pena aclarar someramente en que consiste la diferencia entre  estas nociones y otras que circulan, definiendo con precisión a cada una de ellas.

  Un primer vocablo usado a menudo en conexión con el nuevo nacimiento es palingenesia.  Se refiere este término exclusivamente a nacer a una nueva vida por medio y gracias a la Iniciación. Nada tiene que ver con el nacer en un  nuevo cuerpo físico.

Otro vocablo usualmente mal empleado es  metempsicosis. Se refiere al pasaje de elementos psíquicos y de contenidos de conciencia  de un individuo a otro, durante la vida o despues de la muerte. Por ejemplo, se ha empleado con propiedad este vocablo cuando de un niño precoz que es un músico genial se afirma que ha recibido el talento y conocimientos de un genial músico de antaño. Que ello sea verdad ya es otra cosa...  Vemos que tampoco este término tiene nada que ver con nuevo nacimiento en otro cuerpo.

  La reencarnación o metensomatosis (pasaje del alma de un cuerpo a otro) ya hemos visto que es una noción falsa que nada tiene que ver con doctrinas tradicionales de Oriente u Occidente.  En realidad esta concepción es puramente occidental y bastante moderna.  Esta noción apunta a la supervivencia de un “yo inferior” que, en realidad, no sobrevive a la muerte. Lamentamos decirlo tan taxativa y descortesmente: cuando el señor Juan Perez o cualquier otro se murió pues muerto está: la personalidad o ego inferior no sobrevive a la muerte.

  Sin embargo hay algo no de él sino en él que sobrevive pues ese algo es más que inmortal: ES ETERNO.  Naturalmente nos referimos a la Chispa Divina o ATMAN,  de la que ya dijimos algo anteriormente. El ATMAN pasa de animar una forma transitoria y contingente de vida a animar otra, ya en este mismo plano de existencia, ya en otro más elevado: el retroceso a planos o formas de vida inferiores no es posible (a pesar de los incontables disparates que circulan al respecto).  Este pasaje de la Chispa Divina de una forma de vida a otra constituye la Transmigracíón, auténtica doctrina tradicional e iniciática, enseñada por los Santuarios Iniciáticos desde la más remota antiguedad.

  Vale la pena mencionar de paso que la noción errónea y pseudo-iniciática de reencarnación es puramente occidental y moderna: se origina en LESSING y SCHOPENHAUER. Fué luego sostenida por los socialistas utópicos franceses del siglo XIX (Fourier, Proudhomme, Saint-Simon). Ellos pretendían (como bien señala J. Cañás en su obra “El hombre sobrevive a la muerte”) explicar de esta forma las desigualdades humanas. La idea pasa luego a los espiritistas y a los teósofos, encabezados respectivamente por Allan Kardec (Hipólite Rivail) y Helena Petrovna Hahn de Blavatsky.  Sobre los peligrosos absurdos y disparates de estas dos escuelas remito a sendas obras de René Guénon al respecto.

  Trás estas largas aclaraciones podemos por fín aclarar en que consiste la Liberación (Moksha o Mukti).  Esta Liberación consiste en la salida de la corriente de las formas.  Paso a aclarar esto. Ya hemos dicho que el ATMAN pasa de animar una forma de vida a animar otra en el proceso transmigratorio. El fín de este proceso o ciclo se denomina Liberación, y la  Chispa Divina acompañada de los vehículos superiores del estado humano (Vignanamaya Kosha o cuerpo cognoscitivo y Anandamaya Kosha o cuerpo de gloria) pasa a estados superiores del Ser, en planos de absoluta e inefable Gloria y Bienaventuranza espirituales. Prosigue entonces su ascenso hacia el Parabrahman a partir de estos nuevos planos de existencia que ha alcanzado, Este es un proceso de elevación que no tiene fín (Brahma-Samipya).  

 Plano tras plano se abrirán ante el  aspirante maravillado quien experimentará en cada uno de ellos mayor y mayor Felicidad y Gloria interior.  Vale la pena citar al respecto al Maestro Sri Anantram.  El aclaraba  que no existe una  unión  final con Dios que implique la pérdida de la individualidad.  Trás el contacto con la Divinidad en el corazón comienza  verdaderamente el Brahma-Samipya o la eterna aproximación al Dios del Cosmos, al Parabrahman. Este proceso conduce a estados de gloria y felicidad cada vez mayores y, como hemos ya dicho, no termina jamás.  Por ello el Maestro que dictó “Luz en el Sendero” afirmó tan bellamente: “Entrarás en la Luz pero nunca tocarás la Llama”.

 Vemos pues la diferencia esencial e inmensa entre las nociones de Salvación y de Liberación, mal que pese esto a tanto fanático mal informado al respecto.

7. EL SENTIDO ULTIMO DE LA VIDA

  De todo lo anterior surge claramente que el sentido último de la existencia humana es alcanzar este BRAHMA-SAMIPYA. En él se halla la Verdad inefable y la Dicha Infinita que Buddha y Jesucristo se rehusaron a traducir en palabras.

 Nada,  absolutamente nada podrá igualarlo o reemplazarlo. Ni posesiones, ni poder, ni amores, ni placeres terrenales de cualquier índole.

  Podremos distraernos y demorarnos en el Sendero, podremos desviarnos por senderos equivocados pero la Vida misma nos reencaminará. El Gran Plan de Dios ha previsto a la larga la más alta Felicidad y el Bien inefable para todos y cada uno de nosotros. Ese es el sentido definitivo no solo de nuestra vida actual sino de nuestras muchas existencias.

 La existencia temporal, transitoria y contingente que aquí y ahora atravesamos debe estar centrada en el Bien, la Verdad, la Belleza y el Servicio al prójimo,  Pero como esta existencia tiene un sentido teleológico  o de finalidad última, bueno será que aquí mencionemos una disciplina iniciática que consiste en una forma de oración que el Dasa o servidor de los Maestros debe repetir y reflexionar diariamente:

“Cada día nos recordamos a nosotros mismos las más excelsas de vuestras Enseñanzas:

Cumplid en orden y en todo tiempo el servicio al mundo, plenos del espíritu de fraternidad,

Cumplid los deberes que os corresponden en este proceso mundial,

Ocupaos en actos que sean productivos de bien

Y meditad siempre en la Divinidad dentro del corazón”.

  Y concluyamos condenando las doctrinas perversas y puramente humanas que señalan para el ser humano la posibilidad de una condenación al sufrimiento eterno.  Esto es absurdo pues la esencia de cada ser y de cada alma es un fragmento de Dios. Si se perdiera una sola alma Dios estaría incompleto y dejaría de ser Dios. Esto es absolutamente imposible:  la Eterna Felicidad nos aguarda a todos.

  Prometemos una segunda parte de este trabajo donde ampliaremos y profundizaremos en estos temas pues han quedado en el tintero un sinfín de puntos importantes por tratar.

 

PARA REFLEXIONAR

El adharma se torna dharma 

en manos del hombre correcto.

El dharma se torna adharma 

en manos del hombre incorrecto.

SANATANA DHARMA DIPIKA             

 

Si quieres viajar hasta las estrellas 

no busques compañía.

               HEINRICH  HEINE

 

 La superstición en la  que 

fuimos educados no pierde su poder

sobre nosotros aún  cuando dejemos  

de creer en  ella.

       GOTTHOLD EPHRAIM LESSING

 

 

Las mejores palabras de nada sirven

a quienes no las entienden.

                          ANATOLE FRANCE

 

 

INSTITUTO ACADEMICO ORION